Espondilosis o "picos de loro" en perros: síntomas, tratamiento y cuándo preocuparse
- hace 2 días
- 6 min de lectura
La espondilosis en perros es un cambio degenerativo de la columna vertebral que suele aparecer en perros mayores, pero que también podemos encontrar en perros de mediana edad que realizan ejercicio intenso. Muchas veces se descubre por casualidad en una radiografía hecha por otro motivo. Consiste en la formación de pequeños “picos” o “puentes” de hueso entre vértebras, por eso recibe también el nombre de “picos de loro”.
La buena noticia es que no todos los perros con espondilosis tienen dolor. Algunos conviven con ella sin síntomas claros. Otros pueden mostrar rigidez, molestias al moverse, menos ganas de saltar, o incluso cuadros de dolor agudo. Por eso, en Club Veterinario Argos valoramos cada caso de forma individual.
Qué es la espondilosis en perros
La espondilosis deformante es una alteración de la columna en la que se forma hueso nuevo en los bordes de las vértebras. Esos crecimientos se llaman osteofitos y, con el tiempo, pueden llegar a unir una vértebra con otra.
Suele verse más en perros adultos o mayores. Puede aparecer en una zona concreta o en varios puntos de la columna.
Lo más importante es entender esto: una radiografía con espondilosis no significa automáticamente que el perro esté sufriendo. En algunos casos es un hallazgo casual, es decir, aparece en una prueba hecha por otra razón. Pero sí que saber que tu perro tiene esta alteración en sus vértebras puede ayudar a prevenir problemas mayores.

Síntomas de espondilosis en perros
Puedes notar que tu perro:
Se levanta con más dificultad.
Camina más despacio.
Evita subir escaleras.
Ya no quiere saltar al sofá o al coche.
Se queja al moverse o al cogerlo en brazos.
Está más rígido después de dormir.
Tiene dolor al tocarle alguna zona de la columna.
Se gira peor o parece menos flexible.
En casos menos habituales pueden aparecer signos neurológicos, como debilidad, arrastrar alguna pata o cambios importantes al caminar. Pero aquí hay que ser prudentes: no siempre la espondilosis es la causa real. Puede haber otros problemas de columna al mismo tiempo.
Por eso, si tu perro mayor se mueve peor, conviene revisar la columna y no asumir que “solo son cosas de la edad”.
Por qué aparece la espondilosis deformante
La causa exacta no siempre se puede resumir en un único motivo. En general, se considera un cambio degenerativo ligado al paso del tiempo y al desgaste de la columna. También puede estar ligaso al ejercicio intenso.
Puede aparecer en una sola zona o en varias. Es frecuente verla en la zona torácica, lumbar o lumbosacra, aunque cada perro puede tener un patrón distinto.
También hay razas con más predisposición. En bóxer se ha estudiado su presencia con mayor detalle, y existen trabajos que han valorado la posible base hereditaria de la espondilosis deformante en esta raza.
Cómo se diagnostica la espondilosis en perros
El diagnóstico empieza en consulta. Antes de mirar una radiografía, necesitamos saber cómo está tu perro en su vida diaria.
En Club Veterinario Argos valoramos:
Cómo camina.
Si tiene dolor al moverse.
Si ha perdido fuerza.
Si le cuesta levantarse.
Desde cuándo ocurre.
Si hay cojera, rigidez o cambios de comportamiento.
Si existen otros problemas articulares o neurológicos.
Después, la prueba más utilizada es la radiografía. Así pueden verse los puentes o salientes de hueso entre vértebras, en su parte inferior.

¿Cuándo hacen falta TAC o resonancia?
No todos los perros con espondilosis necesitan pruebas avanzadas.
Pueden recomendarse TAC o resonancia si hay:
Dolor intenso.
Debilidad.
Arrastre de patas.
Sospecha de compresión nerviosa.
Signos neurológicos.
Dudas sobre si hay otra enfermedad de columna.
En estos casos, el objetivo es comprobar si hay otro problema añadido a la espondilosis.

Tratamiento de la espondilosis en perros
No existe un tratamiento para eliminar esos puentes de hueso. El manejo se centra en controlar el dolor, mejorar la movilidad y mantener una buena calidad de vida para tu perro.
El tratamiento puede incluir:
Analgésicos o antiinflamatorios cuando hay dolor.
Terapia láser.
Control del peso.
Ejercicio moderado y constante.
Evitar saltos y movimientos bruscos.
Rampas para subir al coche o al sofá.
Camas cómodas y de fácil acceso.
Suelos menos resbaladizos.
Rehabilitación o fisioterapia.
También es importante que no mediques a tu perro por tu cuenta. Algunos fármacos humanos pueden ser peligrosos para él.
Qué puedes hacer en casa si tu perro tiene espondilosis
El manejo diario ayuda mucho. No se trata de que tu perro deje de moverse, sino de que se mueva mejor y con menos riesgo.
Mantén un ejercicio regular
Los paseos suaves y constantes suelen ser mejores que grandes esfuerzos puntuales. Es preferible evitar carreras bruscas, saltos repetidos o juegos muy “explosivos”.
Cuida el peso
El sobrepeso aumenta la carga sobre la columna y las articulaciones. Si tu perro tiene espondilosis y además pesa más de lo recomendable, bajar peso puede marcar una gran diferencia en su bienestar.
Adapta tu casa
Pequeños cambios pueden mejorar mucho su comodidad:
Colocar alfombras en zonas resbaladizas.
Usar rampas.
Evitar escaleras innecesarias.
Poner una cama firme y cómoda.
Se puede valorar subir el comedero si le cuesta agacharse.
Observa los cambios
Anota si tu perro está más rígido por la mañana, si cojea después del paseo o si rechaza movimientos que antes hacía bien. Esa información ayuda mucho en consulta.

¿Se puede operar la espondilosis en perros?
La cirugía no suele ser el tratamiento habitual de una espondilosis simple encontrada en una radiografía.
Si no hay compresión nerviosa ni otro problema de columna asociado, lo más frecuente es controlar el dolor y adaptar el manejo. Si existen otras enfermedades, como una hernia discal u otra causa de compresión nerviosa, el planteamiento puede cambiar.
Por eso es tan importante no quedarse solo con la palabra “espondilosis”. Lo importante es valorar al perro completo.
Pronóstico de la espondilosis en perros
En muchos perros el pronóstico es bueno. Pueden convivir con la espondilosis durante años, sobre todo si no hay dolor importante ni signos neurológicos.
La clave está en revisar al perro de forma regular, más cuando aparecen cambios, y ajustar el plan según su evolución.
Cuándo pedir cita veterinaria
Pide cita si notas que tu perro:
Se queja al moverse.
Está más rígido que antes.
Deja de subir al sofá o al coche.
Cojea sin causa clara.
Arrastra las patas.
Pierde fuerza.
Camina raro.
Tiene dolor de espalda.
Cambia de carácter o evita que lo toquen.
Estos signos no siempre significan espondilosis, pero sí indican que hay que revisar la columna y descartar otros problemas.
Una escena habitual en consulta
Hace poco Blanca, vecina de Mota del Cuervo, nos trajo a Lucas a consulta. Estaba preocupada porque Lucas estaba “raro”, se quejaba a veces al tocarle el cuello u otra parte del cuerpo, y chillaba sin saber por qué.
Al explorarlo y hacer radiografías vimos cambios compatibles con espondilosis múltiple. Iniciamos el tratamiento de dolor con terapia láser y antiinflamatorios orales, y con pequeños cambios en casa y un plan personalizado, Lucas desde el primer día pudo moverse con más comodidad y sin apenas dolor.
Conclusión
La espondilosis en perros es frecuente en animales mayores y ocasional en perros de mediana edad, y muchas veces no causa síntomas. Aun así, cuando aparecen dolor, rigidez o cambios al caminar, conviene revisarlo cuanto antes. Y si se encuentra de forma casual en una exploración preventiva, es importante introducir una serie de medidas de control para prevenir posibles picos agudos de dolor en tu perro.
Un diagnóstico adecuado ayuda a saber si la espondilosis está causando molestias o si hay otro problema de columna detrás.
Si notas que tu perro está más rígido, se mueve peor o parece tener dolor en alguna parte de su columna, en Club Veterinario Argos, en calle Tribaldos del barrio de Hortaleza en Madrid, podemos valorarlo, hacer las pruebas necesarias y ayudarte a encontrar la mejor opción para que tu perro esté más cómodo y tenga una buena calidad de vida.
Preguntas frecuentes
¿La espondilosis en perros siempre duele?
No. Muchos perros tienen espondilosis y no muestran dolor. A veces se descubre por casualidad en una radiografía.
¿La espondilosis en perros tiene cura?
No se pueden eliminar los puentes de hueso ya formados. El tratamiento busca controlar el dolor y mejorar la calidad de vida.
¿Un perro con espondilosis puede pasear?
Sí, en muchos casos puede y debe mantenerse activo con ejercicio moderado. El tipo de paseo debe adaptarse a su estado.
¿Cuándo debo preocuparme?
Si hay dolor, rigidez marcada, dificultad para levantarse, arrastre de patas o pérdida de fuerza, conviene acudir al veterinario.
¿La espondilosis es lo mismo que una hernia discal?
No. Son problemas diferentes. Pueden afectar a la columna, pero no significan lo mismo ni se tratan siempre igual.




Comentarios