¿Los perros y gatos sudan como nosotros?
- 10 jul 2025
- 6 min de lectura
¿Alguna vez te has preguntado si tu perro o tu gato suda cuando tiene calor, igual que tú después de hacer ejercicio o en un día de verano?
Es una duda muy habitual en consulta. De hecho, hace poco nos lo preguntó Marta, tutora de Pancho, vecinos de la calle Ramón Power y socios del Club Veterinario Argos desde hace años.
La respuesta corta es: sí, perros y gatos sudan, pero no como nosotros. Su cuerpo tiene otras formas de eliminar calor. Y conocerlas puede ayudarte a detectar antes un problema serio, sobre todo en los meses de verano.
¿Qué es el sudor?
Cuando los humanos sudamos, nuestro cuerpo está tratando de enfriarse. Las glándulas sudoríparas de la piel producen el sudor, que, al evaporarse, nos ayuda a bajar la temperatura.
Por eso, cuando hacemos deporte o caminamos al sol, podemos acabar con la piel mojada.
En perros y gatos, este sistema existe, pero tiene mucha menos importancia. No sudan por todo el cuerpo como las personas.
¿Por dónde sudan los perros?
Los perros sudan por las patas, especialmente en las almohadillas
Si alguna vez has visto que tu perro deja pequeñas huellas húmedas en el suelo, puede ser sudor. A veces ocurre cuando tiene calor, pero también cuando está nervioso o estresado.Sin embargo, este sudor no es suficiente para enfriar todo el cuerpo. Por eso, aunque los perros sudan, no dependen del sudor para regular su temperatura.
Los perros no se enfrían sudando, ellos se enfrían jadeando. Cuando sacan la lengua y respiran rápido, están liberando calor.
Los perros sudan, pero no de la misma manera que los humanos. Su mecanismo principal de regulación de la temperatura corporal no es el sudor, sino el jadeo. Sin embargo, sí tienen glándulas sudoríparas, aunque en menor cantidad y en ubicaciones específicas.

Cuando un perro jadea, respira rápido con la boca abierta y la lengua fuera. Esto permite que parte del calor se pierda mediante la evaporación de la humedad en la boca, la lengua y las vías respiratorias.
Es normal que un perro jadee después de correr, jugar o pasear en un día cálido. Pero no todos los jadeos significan lo mismo.
Un jadeo suave tras el ejercicio suele ser normal. En cambio, un jadeo muy intenso, con inquietud, babeo, debilidad o dificultad para moverse, puede indicar que el perro se está sobrecalentando.
¿Y los gatos?
Los gatos también sudan, pero al igual que los perros, no sudan como los humanos y tampoco dependen del sudor para regular su temperatura corporal.
La termorregulación principal se da por conductas (lamerse, buscar sombra) y evaporación de saliva, más que por el sudor.

Los gatos tienen otras estrategias para regular el calor:
Buscan zonas frescas.
Reducen su actividad.
Se tumban en superficies frías.
Se lamen más.
Evitan moverse en las horas de más calor.
Cuando un gato se lame, la saliva queda sobre el pelo. Al evaporarse, ayuda un poco a perder calor. Es un sistema parecido al efecto del sudor, pero mucho menos eficaz.
Por eso, un gato que pasa mucho calor no siempre lo muestra de forma evidente. A veces solo está más escondido, menos activo o busca rincones frescos.
Ojo: un gato jadeando no es “normal”
En perros, el jadeo puede ser una respuesta normal al calor o al ejercicio. En gatos, en cambio, ver a un gato jadeando debe llamarnos la atención.
Un gato puede jadear tras un episodio de mucho estrés, por calor intenso, por dolor o por un problema respiratorio o cardíaco. También puede ocurrir en un golpe de calor.
En resumen: si tu gato jadea sin una causa clara, pídenos una consulta.
Tipos de glándulas sudoríparas en perros y gatos
Gatos y perros tienen dos tipos principales de glándulas sudoríparas:
1. Glándulas ecrinas (o merocrinas):
Principalmente en las almohadillas de las patas.
Producen sudor acuoso cuando el animal está caliente o estresado.
Ayudan a mejorar el agarre de las patas evitando "resbalones" y aportan una pequeña regulación local de la temperatura. Pero no enfrían el cuerpo entero como ocurre en las personas..
2. Glándulas apocrinas:
Distribuidas por toda la superficie del cuerpo, asociadas al pelo..
No regulan la temperatura, no sirven para enfriar el cuerpo. Secretan sustancias oleosas y feromonas que cumplen funciones comunicativas entre animales.
(Por eso, no debemos pensar que un perro o un gato “suda por el pelo” como una persona suda por la piel).
Cómo saber si tu perro o gato tiene demasiado calor
No hace falta esperar a ver síntomas graves. En verano, o durante días calurosos en Madrid, conviene vigilar cualquier cambio de comportamiento.
Señales de calor en perros
Presta atención si tu perro muestra:
Jadeo muy intenso o que no disminuye al descansar.
Babeo excesivo.
Lengua o encías de color rojo oscuro.
Debilidad.
Inquietud.
Vómitos o diarrea.
Dificultad para caminar.
Desorientación.
"Desmayos"
Los perros de hocico corto, mayores, con sobrepeso o con problemas cardíacos o respiratorios son más vulnerables. Recuerda que los animales como bulldogs, carlinos o gatos persas, tienen más riesgo porque no jadean con la misma eficacia.
Señales de calor en gatos
En gatos, los signos pueden ser más discretos:
Se esconde más de lo habitual.
Está muy quieto.
Respira rápido.
Babea.
Jadea.
Tiene debilidad.
Vomita.
No responde como siempre.
Parece desorientado.
Un gato que jadea, se tambalea o está muy apagado necesita atención veterinaria urgente.
Golpe de calor: cuándo acudir a consulta veterinaria
El golpe de calor es una urgencia. No es “un poco de calor”. Puede dañar órganos importantes y empeorar en poco tiempo.
Acude a consulta si tu perro o gato presenta:
Jadeo extremo.
Debilidad marcada.
Vómitos.
Diarrea.
Temblores.
Descoordinación.
Encías muy rojas, pálidas o azuladas.
Colapso.
Pérdida de conocimiento.
Mientras contactas con la clínica, puedes mover al animal a una zona fresca y mojarlo con agua fresca, no helada. No lo cubras de hielo ni lo enfríes de golpe con un "manguerazo".
En Club Veterinario Argos podemos orientarte si tienes dudas con tu perro o gato, especialmente en épocas de calor. Ante una urgencia, lo importante es actuar rápido.
Cómo ayudar a tu perro o gato a pasar mejor el calor
La prevención es la mejor herramienta.
En perros
Evita paseos en las horas centrales del día.
Déjale agua fresca siempre disponible.
Pasea por sombra.
Evita ejercicio intenso con calor.
No lo dejes nunca solo dentro del coche parado.
Cuidado con el asfalto caliente, puede quemar sus almohadillas.
Usa mantas refrescantes.
Vigila más a perros mayores, cachorros y razas de hocico corto.
También puedes revisar nuestro contenido sobre [[golpe de calor en perros|/blog/golpe-calor-perros]].
En gatos
Deja agua limpia en varios puntos de la casa
usa fuentes de agua y geles hidratantes.
Mantén zonas frescas en casa.
Evita cerrarles el acceso a habitaciones ventiladas.
No fuerces el juego en horas de calor.
Vigila a gatos mayores, obesos o con enfermedades previas.
Observa si respira raro o jadea.
Si tu gato se esconde más de lo habitual, come menos o respira diferente, conviene consultarlo. Puedes pedir cita en Club Argos de la calle Tribaldos 16 del barrio de Hortaleza - Canillas en Madrid para valorar su caso (913883898 / 619989998 ).

¿Hay que cortar el pelo a nuestros animales en verano?
Depende.
En algunos perros, un corte adecuado puede ayudar a mantener el pelo limpio y cómodo. Pero rapar no siempre es buena idea. El pelo también protege del sol y ayuda a aislar del calor.
En gatos, no suele ser necesario cortar el pelo salvo casos concretos, como nudos importantes o problemas de manejo del manto.
Antes de rapar a un perro o gato, consúltalo. Cada animal necesita una recomendación distinta según su raza, edad, piel, tipo de pelo y estado de salud.
Resumen práctico
Los perros y gatos sí sudan, pero no como nosotros.
Los perros sudan por las patas, aunque su forma principal de eliminar calor es el jadeo. Los gatos también pueden sudar por las almohadillas, pero regulan el calor sobre todo buscando sitios frescos, reduciendo la actividad y lamiéndose.
La clave para ti como tutor o tutora es saber diferenciar una respuesta normal al calor de una señal de alarma.
Si tu perro jadea de forma exagerada, se tambalea, vomita o está débil, consulta. Si tu gato jadea, respira raro o está muy apagado, también.
En Club Veterinario Argos, en la calle Tribaldos de Madrid, podemos ayudarte a valorar si tu compañero/-a tiene más riesgo con el calor y qué medidas son mejores para él o ella.
Preguntas frecuentes
¿Los perros sudan por la piel?
No como las personas. Los perros sudan sobre todo por las almohadillas de las patas. Su principal forma de eliminar calor es el jadeo.
¿Por qué mi perro deja huellas húmedas en el suelo?
Puede ser sudor de las almohadillas. También puede ocurrir por nervios, miedo o estrés. Si además jadea mucho o está decaído, conviene vigilarlo.
¿Los gatos sudan?
Sí, pero muy poco. Pueden sudar por las almohadillas. Para refrescarse suelen buscar zonas frescas, moverse menos y lamerse el pelaje.
¿Es normal que mi gato jadee?
No es tan habitual como en perros. Un gato puede jadear por estrés, calor intenso, dolor o enfermedad. Si jadea sin una causa clara, consulta con tu veterinario.
¿Cuándo debo preocuparme por el calor?
Si ves jadeo extremo, babeo, debilidad, vómitos, diarrea, descoordinación, encías raras o colapso, puede ser una urgencia. Contacta con un veterinario cuanto antes.




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